Los contenidos de muchos cursos virtuales no impactan en los alumnos.
  • 1700 millones de alumnos se encuentran sin clases en en el mundo.
  • En Chile, la cifra alcanza los 1,3 millones.
  • Las universidades acabarán el curso sin clases presenciales y probablemente los colegios deban seguir la misma medida.
  • A diferencia de las universidades, la mayoría de las escuelas públicas y concertadas no cuenta con plataformas de calidad para impartir formación en línea.
  • La situación de la educación primaria y secundaria se ve agravada después de la extensión de las medidas de aislamiento social durante abril.
  • A la carencia en tecnología se suma la falta de formación en metodologías orientadas a la enseñanza online.

Los colegios se han visto desbordados por la situación. La mayoría de ellos no cuenta con plataformas de educación virtual para el 100% de sus alumnos. Y los centros que ya trabajan con alguna, se han encontrado con que su tecnología no está diseñada para brindar el servicio a la totalidad de sus alumnos.

Ahora mismo, las escuelas se encuentran ante tres grandes problemas. Uno, no cuentan con la tecnología necesaria para impartir clases virtuales. Dos, sus programas educativos no están digitalizados y, tres, sus profesores no cuentan con la formación en habilidades necesaria para impartir educación a distancia.

La crisis sanitaria sentará un precedente en el mundo de la educación y acelerará la adopción de la tecnología para la educación a distancia.  Sin embargo, en empresas como Smartraining llevamos más de 10 años aplicando tecnologías para desarrollar procesos formativos virtuales. Realidad virtual, realidad aumentada, gamificación, vídeos gamificados, infografías animadas, cápsulas móviles, etc, etc.

Si bien, en el sector universitario los centros educativos llevan más tiempo abriendo parte de su oferta al entorno online, las escuelas de primaria y secundaria prácticamente no han utilizado herramientas de educación virtual como complemento a su programa educativo. Por este motivo, me gustaría centrar este artículo en la educación primaria y secundaria chilena.

Actualmente, algunas escuelas están intentando utilizar las herramientas que poseen para intentar acabar el curso escolar. Nos hemos encontrado con que los colegios han tirado de plataformas gratuitas como Moodle, o de pago como ClickEdu para enviar los contenidos y ‘deberes’ a sus alumnos.

Educación virtual no es publicar PDFs en las plataformas

El principal problema no son principalmente las herramientas (que también), sino el uso que se está haciendo de ellas. La carencia de formación en metodologías de educación por parte del profesorado está haciendo que los docentes digitalicen el contenido con el que apoyaban sus clases y lo ‘cuelguen’ en las plataformas. Sin embargo, la educación virtual no es publicar PDFs en una plataforma online, ni tampoco grabarse dictando una clase y subir el vídeo, ni hacerla en directo a través de zoom o hangout.  Quería comentarlo porque es lo que nos estamos encontrando los padres con los colegios de nuestros hijos durante estos días de cuarentena. En la mayoría de los casos los contenidos no impactan, lo que lleva a unos niveles de retención bajos y abandono de los cursos online.

La educación virtual es mucho más que la situación que os describo anteriormente. Conlleva diseño instruccional, producción y adaptación del contenido para que sea ‘digerido’ y retenido por los alumnos en entornos online. En la última década los cursos Mooc (Cursos Online Abiertos y Masivos) han ganado muchísima popularidad. Sin embargo, solo el 4% de los alumnos que los comienzan los acaban. El abandono es masivo.  La Graduate School de la Universidad de Pennsylvania publicó un informe en el que afirma que la mayoría de los que se apuntan a estos cursos no los terminan. Es más, el 50% de los que los comenzó no asistió a ninguna clase. En España, el abandono en los masters online llega al 35%.

Entonces, ¿qué se está haciendo mal? Si bien los MOOC captan el total interés y la atención de los académicos y público general, puesto que se relacionan con la pedagogía eficiente y principios de diseño, derechos de autor y la garantía de calidad en la educación a distancia y en línea, no toman en cuenta otros aspectos como la motivación del alumno y su entorno (Lazo & Contreras, 2015). ¿Por qué tienen una alta tasa de abandono? Según trabajos previos, los abandonos se deben a 3 grandes causas: uno, el contar con una infraestructura inadecuada; dos, la incorrecta estructura del curso y, tres, la falta de conocimiento técnico por parte de alumno a la hora de comenzar el curso. Aquí agregaría una cuarta, que es el factor motivacional por parte del alumno.

A mi modo de ver, las escuelas públicas, privadas y concertadas deben comenzar a contar con un la figura del experto profesional en diseño instruccional. Cuando hablo de diseño instruccional me refiero a la definición de Broderick, que lo entiende como el proceso a través del cual se crea un ambiente de aprendizaje, así como los materiales necesarios, con el objetivo de ayudar al alumno a desarrollar la capacidad necesaria para lograr ciertas tareas (Broderick, 2001). En este diseño intervienen los principios generales del aprendizaje y se aboga por una formación más dinámica con la que el usuario pueda asimilar la formación de la forma más eficiente posible.

Ante este nuevo escenario, los profesores no pueden utilizar los mismos contenidos y formatos que solían usar para sus clases presenciales. En educación virtual estos contenidos deben ser adaptados para este entorno digital. Desde Smartraining contamos con más de 10 años de experiencia enseñando a públicos que generalmente ‘no quieren aprender’ y que se ven en cierta medida obligados por sus empresas a certificarse en algún ámbito de su oficio u profesión. Para enseñar a estos públicos y aumentar grados de retención y disminuir tiempos y esfuerzo por parte de los alumnos hemos utilizado desde nuestros inicios  tecnologías inmersivas para enseñar bajo el concepto ‘aprender haciendo’. Realidad virtual, realidad aumentada, gamificación, infografías interactivas, vídeos 3D gamificados, microcápsulas móviles y muchas otras tecnologías nos han acompañado para cambiar la forma de enseñar, siempre bajo el concepto ‘learning by doing’, ya que de esta forma conseguimos aumentar hasta en un 60% los niveles de retención de contenidos y ahorrar hasta en un 50% el tiempo de aprendizaje.

En Smartraining hemos formado ya a más de 650.000 profesionales y nuestra plataforma  cuenta con más de 350.000 usuarios activos. La empresa, ha desarrollado más de 2.000 cursos que integran diferentes tecnologías, desde VR, realidad aumentada, gamificación hasta apps educativas y micro o mobile learning. También poseemos una biblioteca de mças de 15.000 assets para la creación de contenido educativo virtual y somos expertos en tecnología háptica, también conocida como comunicación kinestésica o toque 3D.

Profesores de primaria y secundaria preparados para el cambio

Para finalizar, desde Smartraining nos gustaría poder aportar en la formación de los profesores de los colegios españoles. Ante este escenario, Smartraining ha decidido ofrecer licencias gratuitas de los siguientes cursos:

– Prevención y cuidados para Coronavirus en centros educativos

– Programa sobre uso de realidad virtual en el aprendizaje.

Ponte en contacto aquí para conseguir licencias gratuitas de estos cursos.

Si tu colegio necesita formación, apoyo en la digitalización de contenidos, diseño instruccional o acceso a una plataforma de e-learning no dudes en contactarnos. 

Fuentes:

  • Lazo, J., & Contreras, R. (2015). Using MOOCs as a Research Approach and As Contributors to Local Knowledge. 5th Annual International Workshop on Higher Education.
  • Marco Yamba-Yugsi, Sergio Luján-Mora. MOOCs: factors that decrease desertion in students)
  • Stein, K. (2013). Penn GSE study shows MOOCs have relatively few active users, with only a few persisting to course end. Press release, University of Pennsylvania Graduate School of Education,
  • Broderick, C. L. (2001). What is Instructional Design? https://files.eric.ed.gov/fulltext/EJ846720.pdf